Valorar los estudios

By | 24/07/2014

La banca se ha convertido en un territorio hostil. La crisis y la actitud que han tenido algunas cajas y bancos ha propiciado su mala imagen y la de alguno de sus trabajadores. Aunque no es el caso que nos ocupa, nuestro Valiente de esta semana sí que tiene experiencia en este sector tan convulso: Mikel Arrillaga, guipuzcoano de 30 años, es Diplomado en Ciencias Empresariales y gran parte de su experiencia laboral (tres años) la ejerció en entidades bancarias. Aunque diferentes trabajos como administrativo, televendedor, comercial “e incluso frutero” le han permitido mantenerse activo un año más.

A pesar de su variada experiencia, Mikel lleva un año y medio en paro. Él mismo nos explica que “en la mayoría de las ocasiones fue por fin de contrato; en otras, por renuncia ante una posibilidad real de encontrar un trabajo mejor, la cual no se concretó”. Ha tenido la mala suerte de tener que pasar por esta experiencia en más de una ocasión. Asegura que “la primera vez que te ocurre te hundes. Luego lo consideras simplemente como el fin de una etapa para empezar otra”. Pero su conclusión, es aplastante: “desgraciadamente ha dejado de afectarme”.

Asegura que entre sus opciones no está la de emigrar: Mikel está casado y es padre de una niña, y considera que “es difícil movilizar a una familiar”. Si su situación fuera completamente diferente, se habría planteado irse al extranjero e, incluso, lo hubiera llevado a cabo. Para Arrillaga es importante intentar mantenerse siempre activo, buscando cursos de formación, idiomas, etc. ya que ayudan a seguir unos horarios y establecerse una rutina. En su defecto, también apuesta por el deporte. Es por eso que, para llenar el “tiempo libre”, decidió volver a la Universidad y estudiar otra vez.

Diferente perspectiva
La vuelta a la aulas se la fijó como una forma de reciclaje. Mikel posee la Diplomatura de empresariales “por lo que hacer el Grado, ya es una forma de renovar mis conocimientos” afirma. Además, considera que es un modo de tener una segunda carrera de una manera rápida: “cualquier módulo son dos años. En mi caso, con año y medio podría obtener el grado”. Pero no sólo el aprender estaba en su mente: la exigencia de las ofertas de trabajo, fue otro de los factores que decantaron la balanza a favor de la Universidad: “quiero demostrar que el tiempo que estoy en el paro lo utilizo para mejorar mis capacidades y que apuesto por mi futuro. Algo que no veía a los 20”.

Y es así como Mikel se plantea las diferentes actitudes con las que se afrontan los estudios con 18 años o con 30: “A los 20 vas casi por inercia a la uni, pisas menos las clases, estudias casi lo justo… Pero no piensas en el futuro trabajo” explica. “Ahora, sin embargo, te tomas las cosas más en serio, sabiendo que lo que a día de hoy trabajas es bueno para el futuro. Ves todo desde otra perspectiva mucho más seria que con 10-12 años menos”. Y esta reflexión la extrapola a otros aspectos: “Esto no sólo ocurre en los estudios, sino en general”.

El CV impreso, a la papelera
Como casi la totalidad de nuestros Valientes, Mikel utiliza Internet para buscar trabajo “bien sea por páginas de búsqueda de empleo, páginas de ETTs o directamente en las páginas propias de las empresas” explica. En cuanto al currículum clásico, el de papel, Mikel se muestra más reticente al mismo: “por experiencia propia, el CV en mano no sirve. Por mucho que te hayan recomendado ir a tal empresa o que algún familiar/amigo/conocido haya hablado de ti a algún responsable de Recursos Humanos, tu CV va a terminar en la papelera en cuanto cruces la puerta de la calle”, sentencia. Es por ello que considera que Internet es la mejor opción, aunque debido a sus múltiples posibilidades hay que dedicarle tiempo: “No hay que mirar las mismas páginas todos los días, las ofertas se repiten mucho incluso dentro del mismo portal”. También tiene críticas para estas webs: “a veces da la sensación de que las empresas cuelgan ofertas sin necesitar trabajadores. No pido una carta a modo de respuesta, pero por lo menos que avisen de que estoy descartado para esa determinada oferta”. Y es que, en su opinión, “en ocasiones, ni siquiera leen el CV que les mandas”.

Como hemos comentado más arriba, Mikel se encuentra estudiando un Grado ahora mismo. Por lo que ha dejado de buscar empleo de forma activa y no realiza entrevistas. Es por ello que considera que su esperanza para encontrar trabajo “es casi nula. A no ser de que sea de comercial a puerta fría, para lo cual no suelen pedir estudios, ni experiencia”. Se encuentra contento con el grado que está realizando; pero asegura que, en estos momentos, debido a la inactividad y al tiempo que lleva en el desempleo “me falta confianza en mi mismo. Cuesta explicar los tiempos de inactividad, y no dar la impresión de que he estado haciendo el vago…”