Una oportunidad en Irlanda

By | 09/10/2015

Irlanda es un país que ha acogido a jóvenes de toda Europa que buscaban una oportunidad laboral o, simplemente, mejorar su inglés. En Valientes hemos visitado este lugar en un par de ocasiones; y nuestra protagonista de esta semana nos lleva de nuevo allí. Ane Fano, una joven donostiarra de 26 años y con un grado en comunicación, lleva casi un año en Irlanda y no puede hablar mejor de país que la ha acogido: “Soy muy feliz”.

Sin embargo, el camino hasta esta felicidad no ha sido fácil. Cuenta que “en paro no he estado nunca. No se me han caído los anillos por hacer cualquier trabajo”. A pesar de ello, la época más dura la vivió al terminar la universidad: “No sabía cuál iba a ser el siguiente paso. Pasas toda la vida sabiendo cuál es el siguiente paso y de repente no sabes por dónde tirar”. No encontró nada de su especialidad, la comunicación, pero al menos “encontré un trabajo que me mantenía ocupada. Pero hay que insistir y, sobre todo, no acomodarse porque estés ganando dinero”. Con esta reflexión no quiere menospreciar ningún trabajo “simplemente me refiero a que si tu ilusión es trabajar de lo que has estudiado, busca, que al final, aunque sea por pesada, te cogen. Pero insiste, y que vean tus ganas y tu motivación”, sentencia.

Y como Ane buscaba “algo más” probó suerte con las ayudas Global Training que ofrece Fomento Donostia para jóvenes con ganas de internacionalizarse: “Son una oportunidad increíble para encontrar trabajo en el extranjero y de tu especialidad”, explica. Optó por varias opciones (Manchester, Argentina…) pero haciendo caso a su instinto decidió esperar y llegó la oportunidad de Cork: “Aún sigo intentando explicar de qué iba mi beca, pero para que la gente me entienda suelo explicar los proyectos en los que trabajo”, comenta. “Me he dedicado durante los meses de la beca a hacer estudios de mercado, dinámicas de grupo, y otro tipo de temas de Marketing para ayudar a encontrar trabajo a personas mayores de 50 que llevan en desempleo mucho tiempo”. En este caso, la elección del país le vino por el destino de la ayuda a la que optaba; pero también porque Irlanda es un lugar con el que siempre ha tenido una conexión.

Una sociedad diferente
Al recordar el momento de su partida, Ane asegura que no iba con ninguna expectativa: “Vine con ganas de experiencias nuevas, de una vida nueva y de conocer a muchísima gente. No conocía a nadie en Cork”. En el tiempo que ha estado allí ha podido comprobar que las diferencias laborales son inmensas: “Hay condiciones geniales en prácticamente cualquier trabajo”, sentencia. “A nivel de suelo, no conozco a nadie que cobre menos de 1300 euros. Trabajas mucho, pero nunca más de tus horas; y si hay que hacer horas extra, te las pagan”. Cuenta también que a veces toca trabajar los sábados a cambio de un festivo entre semana. Y se muestra muy segura a la hora de afirmar que “hay un respeto absoluto por el trabajo. Te ofrecen mucha seguridad y contratos dignos”.

Con este panorama y sabiendo lo que se encontrará si regresa, esta joven no se plantea volver: “Siempre lo tengo en mente, pero de momento me quiero quedar a largo plazo”. Asegura que si se acaba aburriendo o según el camino profesional que siga su carrera, seguirá adelante en otro país. Pero sabe que será difícil hacerlo si regresa a casa: “Volver está difícil, sobre todo a Donostia con los precios que hay; y no me veo situada en ninguna empresa en la que vaya a tener las condiciones que tengo aquí”.

Para los que estén pensando en ir a Irlanda y probar suerte allí, Ane considera que las personas bilingües pueden encontrar trabajo: “No hemos venido a quitar el trabajo a los irlandeses, que podría parecerlo. Hacemos trabajos que algunos no pueden hacer. Parece muy subidito lo que digo, pero en la mayoría de los casos piden perfiles internacionales que sean capaces de comunicarse en Inglés y en algún otro idioma”.

Entrevistas muy dispares
Al terminar la beca realizó dos entrevistas de trabajo en Irlanda cada cual más diferente: “Una duró muy poco y conseguí el trabajo, pero no me emocionó la forma de conseguirlo. Una entrevista de 4 minutos no hace que te sientas valorada”. La segunda fue en la empresa en la que trabaja actualmente, VoxPro, que le causó una magnífica impresión desde el principio: “Estuve una hora en la entrevista, hablando de todo, preguntando y feliz. Ahora después de haber conocido al equipo lo re-confirmo”. Eso sí, también le tocó lidiar con la otra cara de la moneda: “Fue una anécdota terrible porque me timaron de mala manera”. La entrevista que le realizó el director de la oficina de la, teóricamente, mejor empresa de Marketing de Irlanda fue positiva y le dijeron que el siguiente paso era conocer al equipo de trabajo. Pero no resultó ser lo que le prometieron: “Me tuvieron de casa en casa, a puerta fría, vendiendo caridad a la gente. Estuve más de 12 horas trabajando, andando por un pueblo. Me ofrecieron el trabajo, y bueno, ni siquiera un sueldo base, todo variable. Sólo querían aprovecharse. Hay que tener cuidado”, sentencia.

Como consejo a todo aquel que quiera conseguir trabajo en Irlanda, Ane recomienda un CV que esté cuidado y que impresione; y la página jobs.ie, “una de las más importantes del país y que no puede tener un diseño más simple. Y funciona. Pero también puede ser el hecho de que aquí veo mucho más movimiento, posibilidades y mercado”. Considera clave para que esto sea así el hecho de que a las empresas multinacionales les saliera tan barato aterrizar en Europa; lo que hizo que se crearan un montón de trabajos, lo cual ha hecho que mejore la economía del país sustancialmente. Pero matiza: “Porque cobramos muy bien, pero también pagamos la vida en impuestos. Lo cual repercute de manera positiva en los ciudadanos del país”