La obsesión del desempleo

By | 12/02/2015

Iratxe Bayon es una de esas personas que hace honor a nuestro nombre, ‘parados sin parar’. La búsqueda de un nuevo empleo es, para ella, un trabajo en sí. Hablamos con esta guipuzcoana hace unas semanas, justo cuando cumplía un mes sin trabajo, y nos confesó que en este tiempo se ha vuelto adicta a Infojobs.

A punto de llegar a los 30, como ella misma nos dice, se declara una enomarada de la atención al cliente y “una masoca por gustarme trabajos en los que se trabajan los sábados”. Es dependienta y encargada de establecimiento, pero desde hace un mes está sin empleo: “Me quedé en el paro tras la peor experiencia de trabajo que he te ido en la vida. La cual me dejo derrotada, en el chasis y con pocas ganas de seguir ascendiendo en el mundo retail”.

A pesar de ello, quedarse sin trabajo le afectó sobremanera. “Cayó sobre mí como un jarro de agua fría, no era ni por asomo una de las posibilidades ahora mismo”, reconoce. Poco a poco intenta superarlo pero afirma que no es nada fácil. Una vez asumida la nueva situación toca afrontar la búsqueda de un nuevo empleo.

Y así es como Iratxe ha vuelto a la pubertad: “Parezco una adolescente esperando la respuesta del chico que le gusta sin parar de mirar y actualizar el móvil”. Pero no, no se trata de un romance si no de trabajo. Y en vez de esperar respuesta de un chico, está esperando notificaciones de algún proceso de selección de trabajo en internet. “Me he convertido en una loca obsesiva de Infojobs. Lo tengo descargado en el móvil y en la tablet; y miro, miro y miro…”

Ha quedado claro: la búsqueda de Iratxe se centra en la red. “Llegará un punto en el que me desesperaré y saldré con unos 20 o 30 CVs en mano”, añade. Pero, por el momento, le parece más sencillo rastrear por la web; aunque desconoce si es más efectivo. Ella, por el momento, sólo ha realizado una entrevista de trabajo y se lamenta de la falta de información en los procesos de selección en estas plataformas: “Me encanta ver durante 2 semanas su CV ha sido incluido y que nadie te llame. Es fantástico”, ironiza.

Un historial lleno de buena suerte
Tiene “toda la esperanza del mundo” en encontrar trabajo. Suena contundente pero tiene un porqué: “Apenas conozco el paro. El máximo tiempo que he estado en desempleo han sido unos dos o tres meses en el año 2009 cuando el aita me decía por Skype que no volviera de Londres, que tenía pinta de que esto se ponía muy feo; ¡qué gran razón tenía!” Sus amigas, incluso, bromean con su ‘facilidad’ para lograr un nuevo empleo.

Iratxe ha descartado la opción de la emigración: “Ya me fui, y es tarde ya para mí: casa, intención de tener familia, 30 años… No, ya no”. Otra opción a medio plazo es la formación, “aunque dé pereza, nunca está de más…”. Será la falta de costumbre, pero esta guipuzcoana confiesa estar ahora mismo “desesperada”, y eso que reconoce no tener una mala situación personal. Ya no vive en casa de sus padres pero la hipoteca no le ahoga “por el momento”, apostilla. Eso sí, lo que ve en su entorno no invita al optimismo: “Paro, eso es lo que hay a mi alrededor”.

Haciendo gala de esa suerte que ella misma nos contaba tener a la hora de buscar trabajo, publicamos éste reportaje la misma semana que Iratxe arranca una nueva andadura en un nuevo empleo. La mejor de las noticias. ¡Felicidades!