“No estamos tan mal como dicen”

By | 05/06/2014

No es fácil afrontar el paro. Y muchos menos después poseer una vida laboral intensa y variada. Nuestro valiente de esta semana se define como una persona que está “desempleado pero no parado”. Diego Valiño, asturiano de 28 años, lleva en paro desde el pasado mes de diciembre. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha sido uno de los afortunados que ha podido disfrutar de la experiencia periodística; no hay medio que se le haya resistido: prensa, radio, televisión, agencias de información, Internet y hasta las productoras. También ha tenido oportunidad de trabajar en la Secretaría de Estado de Comunicación, involucrándose en el mundo de las redes sociales y las páginas web. Todo este recorrido en el mundo del periodismo terminó con la crisis del sector, lo que llevó a Diego a buscar trabajo en el extranjero: en 2012, gracias a las redes sociales, aterrizó en Munich para trabajar como camarero de piso en el Hotel Regent. Allí es donde ha residido hasta que el pasado 31 de diciembre dejara de trabajar de forma voluntaria.

Ésta no ha sido su única vivencia en el extranjero: en 2009 se instaló en París como profesor de castellano. Y tras dejar Alemania, su destino fue Bedford, en el Reino Unido, donde su padre trabaja como enfermero en el hospital público de esa localidad. Permaneció allí cuatro meses en los que “fui incapaz de encontrar un empleo”, por lo que decidió regresar a España “con el fin de reconsiderar mi futuro”. El haber residido fuera de sus fronteras ha permitido a Diego tener una visión diferente del mundo y de la situación que se vive en otros países: “en España tenemos la idea de que fuera de nuestras fronteras todo es maravilloso, y en mi opinión, es mentira” responde con contundencia. “Eso no quita que nuestro país deba mejorar en muchísimos aspectos, pero cuando se dice que fuera van las cosas mejor, yo no lo veo así” explica. Para justificar su respuesta habla de su experiencia en Alemania, donde conoció de primera mano los famosos “minijobs” (contratos de 450 euros al mes más propinas), que hacen que muchos ciudadanos vivan en la más absoluta pobreza, los cuales además no aparecen en los datos del paro: “Sin duda viven en una burbuja que le explotará y que les devolverá a la crisis que tenían a principios del siglo que vivimos” sentencia.

Reciclaje
Diego está inmerso en la búsqueda de empleo. Admite que “no llevo muy bien lo de estar sin hacer nada. Soy una persona a la que le gusta la actividad”. Le encantaría encontrar un trabajo relacionado con el mundo del periodismo, ya que es su verdadera vocación, pero no niega la realidad del sector: “A lo que puedo aspirar en estos momentos me parece tal explotación que me veo en la obligación de rechazar esos empleos precarios” comenta. Intenta ser positivo y mirar hacia adelante con la cabeza bien alta: “hay que aprender de los errores del pasado para no repetirlos en un futuro, aunque considero que hasta la fecha he sido una persona muy afortunada”.

Su próximo objetivo es el de realizar un curso de community manager, que empezará el día 11 de junio. No es un campo en el que vaya a aprender a hacer algo nuevo, pero sabe que es mejor “que estar en casa sin hacer nada. Prefiero revisar conceptos que debería tener controlados, conociendo gente nueva y obtener un diploma que acredite mi conocimiento en este campo” explica. Por otro lado, ha decidido reciclarse profesionalmente porque es bastante escéptico con el futuro del periodismo: “Me he preinscrito en un máster enfocado al Turismo, y éste es otro campo profesional que me gusta y que para España supone su primera industria”. Aunque éste no es su único objetivo: montar su propio medio de comunicación online en Asturias es otro de sus proyectos. Comenta que “hace años me lo planteé, pero decidí irme fuera con el fin de practicar idiomas. A día de hoy sigo con esa idea pero lo que me falta es el dinero que costaría el proyecto que tengo en mente; con lo cual lo tengo aparcado”.

Suerte y contactos
Como hemos mencionado anteriormente, Diego utiliza Internet para buscar trabajo; y, sobre todo, tres portales: LinkedIn, Infojobs e Infoempleo. Aunque la oferta de trabajo de Alemania la encontró gracias a Twitter: “me dio por poner en el buscador ‘incorporación inmediata’ y leí el tweet en el que buscaban a una persona en Alemania. Le escribí y sin entrevista previa me citó a que me presentara la última semana de mayo de 2012 en Munich” recuerda. Un aspecto que mejoraría en estas páginas es que hicieran un seguimiento de cada perfil: “Sé que el trabajo de encontrar empleo debe depender de uno mismo, pero no estaría de más apoyar a aquellos perfiles que les cuesta más incorporarse a un puesto laboral”.

A la hora de conseguir un empleo Diego considera que es muy importante la suerte, ya que “puedes valer mucho para un puesto y que nadie te coja, o que no valgas y tengas la suerte de que lo hagan”. Opina que lo ideal sería reunir las dos cualidades, pero es difícil que vayan de la mano. Otro aspecto que destaca es el de los contactos; eso sí, diferenciando los ‘contactos’ de los ‘enchufes’: “el primero es conocer a gente que sabe de tu valía profesional, y la segunda no necesariamente te recomienda ante un puesto de trabajo por ese motivo, sino más bien por un vínculo familiar o de amistad”.

Mirando al futuro este asturiano espera que las cosas vayan a mejor porque la economía es cíclica. Lo que le preocupa es que “la recuperación se base en empeorar nuestra vida: que ganemos menos y que las cosas nos cuesten más dinero” explica. Mientras espera a un trabajo, este joven que lleva 5 años siendo autosuficiente y pagándose sus gastos, ha tenido que volver a casa de sus padres; no cobra paro y espera que su dinero ahorrado le permita aguantar una temporada. Hasta que vuelva a ser un trabajador.