El falso mito de los ni-nis

By | 02/10/2014

Estudiar, seguir formándose, reciclarse, trabajar en otro sector, irse al extranjero… son algunas de las vías de escape que utilizan los parados, y nuestra valiente de esta semana ha pasado por todas estas etapas. A sus 28 años, Elena Claveras puede afirmar que conoce la situación actual que viven miles de personas. Esta joven donostiarra se encuentra en búsqueda activa de empleo desde su regreso de Estados Unidos, un lugar donde ha estado trabajando gracias a una beca. A pesar de estar en el paro, y como a ella le gusta decir, es una persona activa y con miles de proyectos en el horizonte.

Elena pertenece al ya famoso sector del periodismo; licenciada en “Humanidades: Comunicación” posee también un Máster en Comunicación. Al terminar la Universidad “no encontré trabajo relacionado con mis estudios, así que me reciclé con un curso de secretaría gracias al cual pude trabajar durante un año”, relata. Tras esta experiencia laboral volvió a las listas del Lanbide, por lo que decidió apostar una vez más por seguir formándose, esta vez con idiomas y otros cursos. Sin embargo, “seguía sin encontrar empleo y decidí solicitar una Beca Global Training para trabajar en el Departamento de Marketing del Instituto Cervantes de Nueva York”, recuerda.

Esta vez, y tras realizar varias pruebas y entrevistas, Elena tuvo suerte y le concedieron la beca para pasar 6 meses en la ciudad de los rascacielos. La aventura americana ha sido la última que ha vivido en el mundo laboral y asegura que esta oportunidad “me ha servido para crecer tanto personal como profesionalmente. Me encantaría volver a un país extranjero porque te permite conocer otras formas de pensar, de trabajar…”. De vuelta a Donostia, y aunque la experiencia “ha sido totalmente positiva, aún no me ha servido para encontrar trabajo”:

Valía profesional
Elena ha vuelto a establecerse en la rutina de la búsqueda de empleo. Afirma que lleva “bastante bien lo de estar desempleada porque, desgraciadamente, tengo ‘tablas’; aunque cada vez el hartazgo es mayor”. Con su experiencia en esta situación asegura que “hay que saber estar en el paro”; y matiza “tener claro que tu valía profesional no depende de tener un trabajo”. Esta donostiarra es optimista y así ve el futuro. Ha vuelto a apostar por la formación como parte de su rutina: se está preparando para presentarse a unas oposiciones, realiza un curso de creación de páginas web y sigue aprendiendo idiomas, “entre otras muchas cosas”. Es por todo ello que no acepta la terminación ‘ni-ni’, con el cual se denomina a parte de los jóvenes que ni trabajan, ni estudian: “no me considero una ni-ni en absoluto, ni tampoco a ninguna de las personas de mi edad que conozco y están en el paro. Hay falsos mitos sobre los jóvenes que habría que desterrar”, sentencia.

Elena se muestra optimista, aunque piensa que, hoy en día, es muy fácil caer en el pesimismo dado la dura situación que atraviesa. Considera que es por eso que “muchos jóvenes aguantamos trabajos con condicionas inaceptables: no estar dados de alta en la Seguridad Social, encadenar contratos, basura, ser becario permanente sin sueldo ni formación, entre otros casos. Y lo hacemos porque pensamos que no vamos a encontrar nada mejor”. Opina que la idea que se ha instaurado entre los desempleados de ‘si no lo cojo yo, lo va a coger otro’ es un error y, a la larga, puede resultar peligrosa: “está contribuyendo a que las circunstancias laborales empeoren, y mucho. Y cuando salgamos de la crisis, que saldremos, lo lamentaremos; porque vamos a tener que trabajar muchos años en esas condiciones” sentencia.

Entrevistas curiosas
Elena ha participado en numerosos procesos de selección; asegura que en ellos ha vivido situaciones de todo tipo: “desde el entrevistador-colega que te cuenta que tiene resaca, pasando por pruebas dificilísimas para justificar la eliminación de candidatos para puestos que ya están prácticamente asignados” comenta resignada. Y, “por el hecho de ser mujer”, al igual que le ha ocurrido a otras valientes que han participado en el blog, le ha tocado sufrir las “preguntas incómodas del tipo de si tienes hijos, etc.”.